Historia

El Pueblo de Sondorillo

Los primeros habitantes de la actual jurisdicción del distrito, de acuerdo a la tesis del antropólogo peruano, Julio César Tello, provienen de la amazonía, y se establecieron en el valle del río Huancabamba, según la evidencia arqueológica encontrada en los diversos estudios realizados hasta la fecha, hace más 8000 años.

Las diversas poblaciones pre hispánicas que se han sucedido en este valle han tenido intercambios culturales con otros pueblos, aprovechando las características geográficas de la zona, especialmente la presencia de “cortes” de las cadenas montañosas de los andes, técnicamente denominadas “abras”, corredores que permitieron y facilitaron el contacto comercial y cultural de las primeras poblaciones, como son al norte el abra “Las Chinguelas”, hacia la cuenca del río Chinchipe; al oriente el abra “Cruz de Huascaray” hacia Tabaconas; hacia el sur el abra de “Porcuya”, hacia Cajamarca y Lambayeque y las abras de Angosturas, Suropite y Ovejerías, hacia la costa piurana; por lo que claramente se puede identificar en la cultura Huancapampa, a la cual pertenecieron las primeras poblaciones de la actual jurisdicción distrital, elementos de las culturas amazónicas, Mochica, Chimú, Cajamarca, Lambayeque, Vicús e Inca. Tanto la industria lítica como la metalurgia, la arquitectura y la alfarería, fueron de conocimiento de los más antiguos pobladores de este valle, tal es así que en el horizonte intermedio temprano, alrededor del año 800 d.c. , siguiendo con la ancestral costumbre amazónica, contaban con un activo y concurrido templo de culto a los Jaguares, ubicado en el actual caserío de Mitupampa, el mismo que en su tiempo constituyó un pequeño centro de poder religioso a donde concurrían a rendir culto la población de las zonas aledañas, afiliadas todas ellas a la antigua cultura Huancapampa.

Posteriormente, alrededor del año 1,480, el inca Túpac Yupanqui conquista a los Huancapampas y anexa toda la provincia al imperio del Tahuantinsuyo, convirtiéndola, según narra el Inca Garcilazo de la Vega, en una de las grandes y mejores que hubo en el incanato, imponiendo tras la conquista nuevas costumbres y creencias a los antiguos pobladores, como es la extinción del culto al dios “Jaguar”, reemplazándolo por el culto al dios sol e imponiendo el quechua como idioma oficial.

En octubre de 1532, en plena guerra civil entre Huascar y Atahualpa, en Pabur, Francisco Pizarro, recibe noticias de la existencia de dos ciudades incas ubicadas en el ande de la actual región Piura: Caxas y Huancapampa, a donde envía al capitán Hernando de Soto con una avanzada de 60 hombres a caballo para que dé cuenta de la existencia de estos pueblos. La milicia de Soto, en Caxas, encuentra en Caxas el Gran Camino Inca que, pasando por estos pueblos, unía Cusco con Quito; así como grandes edificios de piedra labrada; acequias, caños de agua para los caminantes, tambos para dar cobijo a los chasquis y abastecer a las huestes de Atahualpa, y una casa de las “Virgenes del Sol” o Ajllawasi, con 500 doncellas, donde es posible que se haya producido el primer cruce masivo entre ambas razas. Posteriormente, de Soto pasa a Huancapampa, que era mejor y más poblada que Caxas, para luego retornara a Serrán, donde lo esperaba Francisco Pizarro.

La historia menciona que el pueblo de San Juan de Sondorillo fue fundado el año 1645 por doce primeros pobladores. El documento de esta fundación española fue descubierto por Monseñor Justino Ramírez, quien lo encontró en poder de una Indígena, vecina del caserío La Lacte. En este documento se relatan las peripecias de los Fundadores. Producida la conquista española, los habitantes del valle del río de Huancabamba fueron encomendados por Francisco Pizarro a Diego Palomino, hasta por dos generaciones. Hasta el siglo XVIII estas parcialidades fueron las que dieron origen a las primeras comunidades de indígenas de Huancabamba, como son Cabeza, segunda, Quispampa, Huarmaca y Forasteros.

Durante la colonia la actual jurisdicción de la provincia de Huancabamba formó parte del corregimiento de san Miguel de Piura, manteniendo hasta cierto grado su unidad territorial y étnica, a lo que contribuyó el establecimiento de Anexos, Haciendas, Sitios, Estancias y Parcialidades. En la época republicana, la actual jurisdicción distrital de Sondorillo fue parte del distrito de Huancabamba, que es elevado a esta categoría el 21 de junio de 1825, fonrmando parte de la gobernación y provincia litoral de Piura, departamento de La Libertad.

El 30 de marzo de 1861, la provincia litoral de Piura fue elevada a departamento constituido por tres provincias: Piura, Paita y Ayabaca, designándose a Huancabamba como capital de la provincia andina de Ayabaca. Posteriormente, por ley del 14 de enero de 1865, la provincia de Ayabaca se divide en dos: Ayabaca y Huancabamba, teniendo como capitalñes las ciudades de su nombre. La provincia de Huancabamba se creó con los distritos de Huancabamba, Huarmaca y Sóndor, distrito último al cual, hasta el 27 de marzo de 1935, fecha en la que, mediante Ley Nº 8006, se crea el distrito de Sondorillo, separándolo, río de por medio, del distrito de Sóndor, gracias a las gestiones que hiciera el entonces Diputado de la Provincia, doctor José Ignacio Portocarrero Carrasco.

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